Autodeterminación, derechos indígenas y gestión territorial en los municipios de Jesús y San Andrés de Machaca

Manuel Quilla Calsina

Estudió Ciencias Políticas en la Universidad Pública de El Alto (UPEA)

EL SELLO HISTÓRICO Y CULTURAL DEL LEGADO INDÍGENA DE MACHACA EN LA DEMOCRACIA

Los acontecimientos de la historia de nuestros pueblos ancestrales son todavía desconocidos, como el caso de Facundo Machaca, heredero de la tradición ancestral milenaria de abuelas y abuelos de una generación antepasada, quien había llegado en la época colonial, en el año 1720. Se sabe que tuvo tres hijos llamados Jesús, Andrés y Santiago Machaca (Machaq’a) y poseía un extenso terreno que se extendía desde Guaqui, Desaguadero hasta San José “Berenguila”. En esa época no existían habitantes, únicamente el abuelo Machaca que tenía los tres pueblos: Jesús de Machaca, San Andrés de Machaca y Santiago de Machaca, de donde muchos pobladores inmigraron a otros lugares y pueblos. Según Jordán (2011), Facundo Machaca y sus descendientes como abuelos, nietos y bisnietos, se fueron de gran manera reproduciendo toda la familia Machaca y muchos inmigrantes de diferentes apellidos que llegaron por yernos, compadres y amigos. De esta manera se organizó un pueblo aymara donde florecía la nueva civilización aymara regida por una autoridad llamada Mallku o autoridad encargada de dirigir el pueblo, a través de sus propios mecanismos democráticos (muyu1). El cargo fue el de corregidor, con asiento en la nueva capital Tiwanaku, lugar mítico de la cultura aymara, con monolitos y deidades espirituales milenarias como las Illas, W´akas y Apachetas. Allí se habían originado muchas familias de distintos apelativos que provenían de todos lados, Puquinas y Jayamaranis del Qollasuyu, estableciendo como Capital el Centro Ceremonial de Tiwanaku donde hay restos y vestigios culturales, obras monumentales de piedras como la Puerta del sol, y restos de alfarería que permiten descifrar aspectos del origen de los aymaras. Antes de la era cristiana, para unos, y hacia los años 1750 para otros, indican que el oficio de la cerámica indica que se hacía amasando la piedra como si fuera barro, en cercanías del Sagrado Lago Titicaca. La región andina de Machaca, cuya traducción es “Nuevo”, tiene sus tradiciones, mitos y leyendas sobre su origen. Su nombre también se asocia a un puente que dividía el rio Desaguadero entre los ayllus hermanados San Andrés, Jesús y Santiago de Machaca. Como se dijo, estos eran hijos del padre abuelo Facundo Machaqa, quien, al morir, cerca del año 1573, dividió sus tierras entre sus hijos. A Jesús le correspondió la región al este del río Desaguadero, a Andrés las tierras de la gran pampa que se conoce como San Andrés y, finalmente, Santiago ocupó las tierras al final de un extremo que actualmente se conoce como Santiago de Machaca. Desde entonces, se multiplicaron lugares y pueblos, llenando de gente las diferentes regiones, con nombres y apellidos oriundos. A pesar de esos datos, aún sigue siendo incierto el origen histórico de estos pueblos y probablemente su historia se remonta a la época prehispánica, es decir a épocas anteriores a las acllas2 y los incas, antes del proceso colonial. El proceso histórico y en diferentes fases y luchas continuas en defensa del pueblo machaqueño, indica que se descentralizó la tierra y el territorio ancestral en municipios autónomos indígenas originarios campesinos, denominados Pueblo Nuevo, o en aymara Machaq’a Marka. Los primeros municipios en constituirse fueron el municipio de Jesús de Machaca y luego el municipio de San Andrés de Machaca en la provincia Ingavi del departamento de La Paz. Posteriormente se creó el municipio de Santiago de Machaca perteneciente a la provincia José Manuel Pando, también del departamento de La Paz. Cabe recordar que cada 21 de junio se celebra el Machaq’a Mara Aymara (Año Nuevo Andino) con un ritual ceremonial invocando e implorando buenos augurios para los hijos de Machaq’a y el cambio de autoridades entrantes y salientes. La aprobación del nuevo texto constitucional en el año 2009, contribuyó a que los municipios de San Andrés y Jesús de Machaca asuman nuevas competencias respecto de los gobiernos central y departamental. Con el tiempo se fue desarrollando una gestión administrativa y política municipal basada en el marco filosófico del Vivir Bien, descolonización y despatriarcalización. Todo esto asegura el paso de un Estado Colonial a un Estado Plurinacional de Derecho Comunitario y con autonomía, basado en normas y procedimientos propios (usos y costumbres). La habilidad intelectual, cultural, social, económica y política de pueblo aymara. Se desarrolló durante el periodo Incaico. La autoridad de los Incas, según la historia, menciona que misteriosamente apareció la pareja, Manko Khapac y Mama Ocllo en la Isla del Sol, en el lago Titicaca. Ambos enseñaban a hombres y mujeres todos los oficios y extraían el oro para entregar a los Incas. Los últimos incas Huascar y Atahuallpa, fueron asesinados por los extranjeros españoles, condenando con eso a la desaparición del Imperio Incaico. Cuando llegaron los españoles, el tatarabuelo Facundo Machaca seguía habitando en el lugar donde vivía pacíficamente con su familia. Ahí llegaron los caminantes españoles, en caravana, con animales, mulas y caballos cargados de mercaderías que transportaban de La Paz a Tacna, es decir del Alto Perú al Bajo Perú. Junto con ellos arribó el sacerdote católico, Melchor Pérez hacia el año 1730, quien estaba destinado a gobernar el territorio que actualmente se conoce como municipio de Jesús de Machaca. Al mismo tiempo el Virrey V. Fernando Guachalla, planificó establecer un pueblo con el nombre de San Andrés de Machaca. Por su parte, el sacerdote había bendecido el lugar señalando el río Pupa Guara donde brota el agua de manantial (phuchu) para edificar nueva iglesia colonial. Se construyó un estanque de agua tipo vertiente, bastante profundo, para ser tapado, se dispuso cuatro personas ancianas para el sacrificio, los depositaron vivos en cuatro esquinas, en huecos hechos para encajarles, como castigo a las “inmoralidades realizadas”, utilizándolos como cimiento de la pared de templo. Luego en la época colonial, Facundo Machaca y otros antepasados que habitaban en el altiplano, llamado también Suni Pata, iniciaron la lucha por el resguardo del legado universal de mantener nuestra diversidad como seres vivos de distintas naciones y pueblos culturales; identidades, valores, principios, ancestrales, danzas autóctonas, folklóricas y tejidos que expresaban la espiritualidad y cosmovisión hasta la actualidad.

LA DEMOCRACIA INTERCULTURAL EN EL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA

La democracia (Dahl, 1999), si bien fue estudiada por los griegos, desde sus orígenes es más que poder del pueblo, es un sistema de gobierno de hombres libres e iguales; no sólo libres e iguales ante la ley, sino en las relaciones sociales en la vida cotidiana. La interculturalidad se refiere a la diversidad cultural en políticas públicas y prácticas en las organizaciones e instituciones de la sociedad, incluido en el propio Estado para la inclusión social a sectores sociales marginados que sostienen en la vivencia la inequidad y la desigualdad de oportunidades de un sistema capitalista y colonial, que bajo un enfoque nuevo descolonizador y despatriarcalizador se busca la convivencia entre clases sociales a diferencia del multiculturalismo que se manifiesta en contacto e intercambio entre culturas. (Estermann, 2010)

La democracia intercultural es un ejercicio en igualdad de contextos de las formas enunciadas de la democracia en Bolivia y basada en la realidad normativa. En concordancia con la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia (Bolivia, 2012), el Artículo 7 de la Ley N°026 de Régimen Electoral establece que:

La democracia intercultural del Estado Plurinacional de Bolivia se sustenta en el ejercicio complementario y en igualdad de condiciones, de tres formas de democracia: directa y participativa, representativa y comunitaria, en el marco de lo dispuesto por la Constitución Política del Estado y las leyes en materia electoral.

La definición propuesta por Walsh (2009) manifiesta que la democracia intercultural como la construcción de la práctica democrática diaria del diálogo, el ejercicio pleno de nuestros derechos políticos en la proyección societal.

En el contexto boliviano la democracia intercultural plantea tres principios rectores:

1. Principio de plurinacionalidad, reconocimiento de la existencia de naciones y pueblos indígenas originarios campesinos y de comunidades interculturales.

2. Principio de interculturalidad, reconoce la expresión y la convivencia de la diversidad cultural, institucional, normativa y lingüística.

3. Principio de complementariedad, la articulación transformadora en las tres formas de democracia directa y participativa, democracia representativa y la democracia comunitaria.

La Democracia intercultural es la convivencia y articulación de la democracia representativa, participativa y comunitaria, que emana de la Ley del Régimen Electoral y no así del supremo texto constitucional.

Innovando los principios planteados se trata de una profunda reflexión y comprensión del deber ser en la democracia intercultural, presentando distintos fenómenos que se suscitan en la realidad respecto de la práctica democrática.

Por otra parte, tras la transición de la República (1825) al Estado Plurinacional de Bolivia (2009), se refleja con mayor fuerza el papel de la mujer, velando por la equivalencia de género y la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres sin ninguna distinción de alguna naturaleza.

Dentro del proceso educativo se definen políticas y estrategias de educación democrática intercultural y la responsabilidad de impulsar y desarrollar una cultura democrática intercultural incorporada al Sistema Educativo del país (Bobbio, 1987).

El nuevo escenario intercultural (Viaña, 2011) sobre la modernización de un gobierno autónomo indígena se basa en la complementariedad con los usos y costumbres, en la participación política indígena y en los espacios de toma de decisiones del pueblo indígena originario y campesino de la región andina de Machaca.

Ante esta coyuntura política que se viene atravesando en el país, las autoridades originarias y los actores locales consensuaron el reconocimiento de la autonomía indígena originaria campesina a través de estatutos indígenas y encaminan su largo camino a la autonomía indígena en la toma de decisiones del poder público.

Según Viaña (2011), la autonomía indígena originaria campesina formula un nuevo escenario social, político y económico con la interculturalidad en la municipalización de Jesús de Machaca. Se trata de un proceso de conversión de gobierno local de acuerdo a sus normas y procedimientos propios, con amplia legitimidad y gobernabilidad, a ser indígena originario y campesino.

Uno de los instrumentos estratégicos que requieren los municipios en proceso de conversión de autonomía indígena es contar con un Plan de Desarrollo Institucional y Municipal Estratégico de largo plazo que potencialice y fortalezca en la región andina el desarrollo económico, social y sostenible.

Todas las comunidades de la región de Machaca participan equitativa y rotativamente con más de un centenar de representantes de cada una de las comunidades que eligen a personas adultas que debe asumir de forma progresiva diferentes cargos de autoridad, de servicio dentro de la comunidad. Este proceso se denomina thaki (camino), que inicia con el matrimonio de dos personas, hombre y mujer, que se vuelven jaqi (persona adulta o mayor). Esta pareja, a su vez tiene tres etapas: primero es el jiska (pequeño) o la entrada a la vida pública de la comunidad, del thaki, que significaría candidatear y asumir responsabilidades dentro del trabajo colectivo en la comunidad, como asumir cargos iniciales de actividades deportivas o de responsabilidades menores en las fiestas comunales. La segunda etapa es el taypi (intermedio) donde un hombre y una mujer contraen matrimonio aymara, y la última es el jacha (grande), un nivel superior donde se incluyen como máximas autoridades comunales de Apu Mallku y Mama T’alla, donde se gana el prestigio de generosidad con la comunidad que aporta y contribuye al bienestar de la comunidad. Posteriormente se procede a la elección de autoridades municipales a través de un jacha tantachawi (gran encuentro o cabildo de autoridades originarias) con la amplia participación de Apu Mallkus Aukis y Mama T’allas Taykas, que proponen la elección de acuerdo a los usos y costumbres en base a la cosmovisión andina ancestral que tienen los habitantes de la región andina de Machaca. Para la elección de candidatos y candidatas a alcalde o alcaldesa y número de concejalías, se toma como principio de rotación los diferentes ayllus y comunidades descentralizadas. Los Mallkus, conjuntamente con la equidad e género y alternancia, a través de la participación de mujeres como Mama T’allas, han logrado la postulación electoral a través de las siguientes organizaciones políticas del pueblo indígena:

1) Municipio de Jesús de Machaca con el pueblo indígena de Marka de Ayllus Comunidades Originarias de Jesús de Machaca con la sigla MACOJMA.

2) Municipio de San Andrés Machaca con el pueblo indígena de Cabildo de Mallkus Originarios San Andrés de Machaca con la sigla CAOSAM.

La participación política de estas organizaciones políticas de carácter indígena brinda la efectiva autonomía indígena originaria campesina que se consolida con el reconocimiento constitucional de la autodeterminación de un gobierno propio basado en principios y valores de libertad, respeto, identidad cultural, dignidad, tierra y territorio. Sin embargo, solo en el caso de las elecciones legislativas se procede a elegir al candidato o candidata a diputado o diputada, en base a la población y región descentralizada, parte de la circunscripción electoral basada en la democracia representativa. 

Nuestra realidad concierne a la democracia intercultural, que pretende responder a los desafíos que tiene Bolivia frente las desventajas de mayorías sin poder de decisión y la falta de reconocimiento en la discusión de intereses de manera plena e igualitaria.

La democracia intercultural ha significado un gran paso histórico y cultural, pero todavía nos encontramos con una serie de limitaciones de orden ideológico, político, económico, socio-cultural, técnico, e incluso psicológico, para que puedan ponerse en práctica aquellas basadas en normas y procedimientos propios de la democracia de las naciones y pueblos indígenas. La democracia no es sólo un proceso de elección sino también de participación y toma de decisiones respecto al poder soberano.

 

PARTICIPACIÓN POLÍTICA INDÍGENA

La exigencia de nuevos liderazgos visibles protagonistas de su desarrollo integral humano permitirá la participación de las y los jóvenes y mujeres indígenas en la región de Machaca, en la mejora de la calidad de vida de las futuras generaciones. Por eso es imperante que las autoridades que gobiernan con la democracia intercultural en el ejercicio pleno de la autonomía indígena en los niveles territoriales existentes, en especial de las naciones y de los pueblos indígenas originarios campesinos, tengan la capacidad de decisión sobre su propia organización, el control y gestión de su propio desarrollo económico y social, una administración descentralizada y el manejo de sus recursos económicos, para que puedan institucionalizarse en políticas, programas y proyectos sostenibles que permitan contribuir en busca del bien común de todos.

Dentro de los mecanismos, alcances y desafíos de la participación política y el control social se tiene que profundizar el proceso de consolidación de la democracia intercultural, en el funcionamiento de las instancias pertinentes de las Entidades Territoriales y Autónomas. La apertura para el reconocimiento constitucional de la jurisdicción indígena originario y campesino implica reflexión, debate y consenso para un funcionamiento adecuado y expedito en las normas adecuadas como en los Estatutos Indígenas.

CONCLUSIONES

El legado indígena que deja Machaca es la marcada conquista social y política que promovieron los pueblos y naciones de nuestro territorio ancestral milenario, que se generó a través de una lucha constante por las reivindicaciones sociales y políticas sobre el ejercicio pleno de sus derechos para insertar una democracia intercultural, proceso post-constituyente que inicia con el Estado Plurinacional de Bolivia bajo el reconocimiento de una concepción única sobre lo que significa la autonomía indígena, con la coexistencia de actores involucrados en participar a través de diferentes usos y costumbres de los pueblos indígenas en mecanismos democráticos propios. Esta denominación de una Democracia Intercultural o Plural manifiesta la complementariedad y existencia de actores excluidos por los siglos de los siglos.

La libre autodeterminación implica tomar decisiones propias sobre el tratamiento de consolidar la autonomía indígena con una participación efectiva sobre espacios de decisiones en el ámbito público de los niveles del Estado Central y de las Entidades Territoriales Autónomas. Para llegar a la libre determinación indígena de gobernarse así mismo se debe enfrentar distintos mecanismos constitucionales que encaminen la construcción del Estado Plurinacional de Bolivia en igualdad de oportunidades que requieran mayor participación de los pueblos indígenas en la toma de decisiones en asuntos públicos del Estado y de Gobierno.

Finalizando, la democracia intercultural implica mayor representación y participación de actores postergados y excluidos de las naciones originarias, bajo los principios de complementariedad y existencia plural de pueblos indígenas en los municipios San Andrés y Jesús de Machaca, siendo un legado indígena acceder al poder público mediante formas democráticas propias que pueda responder a las diferentes demandas y necesidades no resueltas en el modelo republicano.

La autonomía indígena dio pasos importantes en la otorgación de mayores espacios de participación política indígena desde la llegada de Evo Morales a la Presidencia de Bolivia el año 2006, pero en casi 14 años de gobierno no ha resuelto en su plenitud la libre autodeterminación indígena.

BIBLIOGRAFÍA

Bolivia, Estado Plurinacional de Bolivia. Órgano Electoral Plurinacional (2012). Compendio Electoral del Estado Plurinacional de Bolivia. (Legislación Electoral, 8) (Versión traducida al Aymara). La Paz: SIFDE-OEP.

Bobbio, Norberto (1987). El futuro de la democracia. México: Fondo de Cultura Económica, México. 

Dahl, Robert (1999). La democracia: una guía para los ciudadanos. Buenos Aires: Taurus.

Estermann, Josef (2010). Interculturalidad: vivir la diversidad. La Paz: ISEAT.

Jordan, Waldo (coord.) (2011). Jesús de Machaca y San Andrés de Machaca. Descripción de la situación social, política, económica y cultural. La Paz: Fundación Machaqa Amawt’a.

Viaña, Jorge (2011). La Interculturalidad como herramienta de emancipación. Hacia una redefinición de la Interculturalidad y de sus usos estatales. La Paz: III-CAB.

Walsh, Caterine (2009). Interculturalidad, estado, sociedad: luchas (de) coloniales de nuestra época. Quito: Abya-Yala.

1 Forma democrática de rotación de cargos superiores en la comunidad.

Fueron mujeres separadas de sus familias entregadas como tributo al Inca para que prestaran servicios al Estado y a la religión politeísta y fetichista en diversas regiones del Tawantinsuyu.

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